jueves, 22 de julio de 2010

Contraindicaciones

Antes de nada,
y si vamos a compartir las sábanas esta noche,
y si vamos a hacer un puzzle con la piel;
hay varias cosas que deberías saber,
que no te voy a decir para quedar bien;
me prometí que no volvería a mentir
así que te lo voy a contar...

Verás,
tienes ante tus ojos, probablemente,
al ser más despreciable
de toda la corteza terrestre;
al ser más oscuro
entre todos los cuerpos celestes;
alguien desaconsejable
para presentarle a tu madre
el día de su cumpleaños.

Ella preferiría ahora mismo el ébola
a saber que estás desnuda conmigo.

Y por qué digo esto,
pensarás que exagero,
pero soy el responsable
de despojar a las ninfas de sus virtudes;
de enyesar las alas a los ángeles burlones
de mis desgracias.

Que ya hice cometas de azúcar para diabéticos,
que fui yo el que le arrancó el eco a las montañas
y el que le cambió la cerradura a la felicidad
para que pudiera entrar la soledad más lapidaria.

De mí han huido los demonios
y soy consciente de haber oído los gemidos de Dios
en esas noches de eternas luchas internas.

Y podría seguir hablando de mí
hasta que salga el sol el siglo que viene.

Y por qué te he elegido a ti,
por que en tu ombligo he visto mi rendición,
quizá la única manera de darme por vencido,
así que te bendigo y te pido
que si tenemos que compartir las sábanas esta noche,
que si vamos a hacer un puzzle con la piel,
sea para toda la eternidad,
que yo no me separaré de ti ni para respirar.

Ahora de tus manos depende
cerrar la puerta por dentro y quedarte
o cerrarla por fuera y largarte
olvidando todo lo que acabo de decirte.

1 comentario:

Elvira dijo...

Me ha gustado. Es una gran idea para un poema.

Seguiré leyéndote ;)

Un saludo!